top of page

PINTAS INCOMODAS: EL ARTE DE EXIGIR por Spooky Art

Nina Simone dijo en vida, dentro de una entrevista: "cómo se puede ser artista y no reflejar su tiempo”. palabras que siguen teniendo una fuerza en la mente de quien dedica su vida al arte y ayuda con esta a un cambio que a veces viene dentro del estrato sociopolítico que llegase a estar viviendo, la temporalidad que se vincula al arte para su clasificación y entendimiento y que aun conserva sus piezas vivas o mas bien dando vida y atractivo (turístico/económico) al entorno, lejos de su entendimiento histórico simplemente muchas obras pierden su valor que el artista creador reflejo; ahora a  La Gioconda  es meramente otro landmark  de lo que conlleva un viaje a la ciudad luz, pocas personas estudian su valor ya estudiado y dejándolo en un incognito, lo mismo aplica en esculturas, obras arquitectónicas , monumentos, incluso parques, la intervención artística resurgida en los 60s trata de interactuar algo nuevo con algo ya establecido, en términos, recrear  o embellecer un algo llámese estructuras públicas. El concepto de intervencionismo moderno ha llegado a un grado magnifico y en grados un tanto menos agradables, para  crear reflejos a su sociedad misma de lo que son todas y todos como una comunidad,  por ello es donde comienza a desagradar a las personas; el grafiti que es mal visto siendo este el que indica una radicación de una clase que vive en el olvido de sectores “altos y los comunes” de la sociedad de la que dicen son parte pero los rechazan así que ¿Por qué no colorear e ilustrar los monstros que nos hacen sentir pequeños o el amor que también se siente? El grafiti como mensaje y signo y visibilidad es un concepto que es incomprendido aun ahora, y es en esta era donde la pintura en aerosol funge como un cincel social que va dando forma a nuevos ideales y otras formas que más allá de expresión son gritos y alegrías del alma.

16 DE AGOSTO DE 2019:

Parecía un viernes cualquiera, de aquellos que indican que el verano ha comenzado, la calma en la Ciudad de México no reflejaba mas que prisas y un fin de semana de quincena y cerveza, claro, esto solamente arriba afuera, donde respirar aire contaminado es mejor que el sofocante calor del metro, en varios vagones mujeres de distintos rasgos de edad, posición y profesión se juntaban, portando pañoletas verde esmeralda, unas con consignas, otras concentraciones de chicas en líneas distintas comenzaban; en metro Ciudad Universitaria y Copilco mujeres dejaron un rastro de lo que apenas iniciaba: mensajes, afiches, pinturas y stickers, distintas formas un mismo mensaje “ VIVAS SE QUIEREN”, hombres, en su mayoría mayores y adultos mayores no comprendían el porque de la rabia y los gritos, algunos atacaban y ellas respondían, el aroma a pintura en aerosol fumigaba el ambiente esperando al salir a la tierra, al exterior para así poder expresar un enojo que ya no podía quedarse dentro un momento más, estaciones de línea 1, 2 y 3 al momento de el  punto de trasbordo dejan pintas que parece mucha gente, hasta ahora siguen sin comprender. Hacia una sola dirección: metros insurgentes, punto de reunión, al momento de salir de aquel metro las letras metálicas que adornan la glorieta de los insurgentes ya lucían con mensajes la policía extorsiona, viola, roba y mata, MIS AMIGAS ME CUIDAN NO LA POLICIA, ¡CON MIS HERMANAS NO! Y algunas palabras nuevas como RADFEM, ACAB, SORORA, palabras que eran replicadas en muchos mensajes plasmados en el mármol – azulejo que cubre el área circular exterior de la estación de metro, el rojo era un color que predominaba en toda la escena, mensajes directos, de acusación eran en representación de aquellas a quienes les arrebataron la vida por el hecho y derecho de libre existir, asesinadas a causa de la mala interpretación de sexualidad que ha educado un país machista. En las características jardineras ovaladas centradas en medio de glorieta, fotos y listas infinitas con nombres de victimas y desaparecidas eran pegadas, eran unidas en una sola línea y eran pegadas en engrudo y piedra fría y al menos a si hacer presencia de las que no podían. Una característica en particular surgía entre las manifestantes, chismosos y curiosos, la diamantina morada.

 

El borde exterior de glorieta iba poco a poco siendo rodeado por humo rosa y morado, con destellos violetas y verdes, con manos y puños arriba, las chicas que de la insurgencia salían para atacar como hormigas contra su enemigo saqueador. Desde el punto alto, en las estaciones del Metrobús Insurgentes, un mar predominante de luto negro y detalles violetas y verdes se juntaban, cada vez más, el rostro cubierto como precaución ante la represión que ahora significan las cámaras subían como cual lideres subiendo a pódium, gritan y alentando, se escuchan los característicos latazos agitándose, la expansión de la pintura, algunas barretas y martillos comienzan a dar beat base a una obra a base de repudio y tristeza, una obra viva.

Antes de que el cristal estallara, los aerosoles verdes, morados, rosas, rojos y negros dejaban claro que ellas ya no callan, mensajes directos al cuerpo policial y representaciones de estos mismos como los cerdos que se perciben que son,  las tres estaciones fueron escenarios distintos con un fin en común, cada contingente tomo el suyo, lo convirtió en un espacio donde se hiciera visible un cáncer que parece no hay cura, la variedad que  adorno este suceso en el urbanismo de lo cotidiano y empresarial que acompaña esta ciudad tuvo presencia: brujas porque mejor representación de la cacería de mujeres pensantes e independientes  que estas, adelitas, diablos, mascaras de cerdos, vírgenes asesinadas, las mujeres crearon arte que hable de la lucha. El paso de esta marcha adiamantada (representación de lucha femenina) se extendió en los cruces de la zona rosa, donde algunas de las estatuas encontradas hi fueron intervenidas con pañoletas verde pro aborto (será o no será), falos en esculturas masculinas teñidos de rosa y minimizándolo para cualquier frágil que se ofendiera. El ángel de la independencia ahora aclarado llamada La Victoria Alada, esperaba en alto, callada y fría, cargando la historia de medusa escondida y apenada detrás debajo de ella. En la calle de Florencia al fondo el fuego, indicador de protesta y lucha arde en una oficina de seguridad, las chicas se acercan, con éxtasis, con rabia, con pintura, las primeras luces que eran en n instante cálidas y blancas ahora se cambiaron a rosas, los leones cuidadores eran dominados y enrollados en verde, las musas fueron unidas al movimiento, en alto una verdad incomoda se asoma dando vista a todos los circulantes de reforma lectura. La escena final es algo nuevo: un monumento tan simbólico era “vandalizado” mejor dicho intervenido, dejo un mensaje, dejo una huella y rompió el hoyo bajo tierra, Las chicas que subieron con grito y dicha da visualización a través de los detalles de cada pieza que se tiño con propósito (consultar la leyenda de medusa, en sección de libre letra). Todo acabo, el mensaje y la lucha llego a ser visible, ahora se habla de ello, se pone en foco. Esto se repite al menos dos veces previo al dos de octubre, y el 25 de noviembre donde Juárez se pinto de colores, se dejo claro que el derecho al respeto ajeno no existe, no es la paz, las mujeres cuestionaron el sistema, el respeto, la seguridad, el Hemiciclo a Juárez significante de respeto no es respetado como, no es respetada la vida de una mujer, el mensaje ahí queda, ahí esta expuesto y responde a las preguntas de ¿Por qué los monumentos? Y a exclames de -esas no son formas- , queda la intervención, llamados a través de colores y formas, de paredes ensangrentadas con pintura vegetal la que se borra a comparación de la sangre real.

 

Las luchas necesitan ser visibles, los tiempos deben ser representados, las mujeres feministas dieron ese paso, usan arte que no solo es pintar o esculpir, también pegar y arriesgar, preservar. Restauradoras con Glitter es un contingente formado por historiadoras y restauradoras de arte por parte del INAH encargadas de documentar y restaurar a la victoria alada, la cual se restaura a partir de los daños del tiempo y el sismo de 2017, aprovechan para abogar en mantener las pintas de intervención en la columna como registro histórico de un movimiento, forma que quizás de forma mas tranquila no se hubiera tenido. Dichas practicas no son exclusivas de feministas mexicanas, los chalecos amarillos en Francia han pintado tiendas asociadas al lujo y al capitalismo estando en su contexto de protesta actual como forma de rebelión, así como tiendas donde los estereotipos son remarcados, existen artistas que se encargan de seguir la pista a esta lucha desde esta vista.

 

En la pasada marcha del 8M, el caballo de Madero fue dañado y pintado por grupos de Radfems, lo que el escultor por medio de su cuenta de Instagram dejo en claro el apoyo y el permiso libre de mantener esta y otras obras de él que fueron intervenidas con el fin de plasmar esta lucha que necesita ser vista desde otra visión, en esta manera, una visión artística.

  • linkedin

©2020 por Mi Sitio. Creada con Wix.com

bottom of page